Muchas veces llegué hasta este punto. Había preparado el dominio, el alojamiento, elegido un tema para el blog, e incluso escribí la primera entrada. Creo recordar que, en no menos de tres ocasiones, ese blog subió a la nube y quizás alguien pudo visitarlo. Pero al final, mi inseguridad, seguramente, me obligó a que desapareciera del alcance de todos. Puede que fuera una buena decisión. Todavía no estaba preparado para enfrentarme a este reto. Hoy tampoco puedo estar seguro de que sea el momento. La decisión está tomada; solo espero no hacer este viaje solo, que alguien me acompañe sería una buena noticia para este alma cansada de recibir un revés tras otro.

En estos días, también he recibido una novedad que me ilusiona a mis años, a mis bastantes años. Voy a publicar mi primera novela, mi primer libro. Animado por quien la ha leído, empujado casi, me atrevo a presentar en el universo editorial mi humilde contribución, esperando que quien tenga la oportunidad de leerlo disfrute con él. Deseando que mi libro le llene de sensaciones, intriga, deseo de avanzar capítulo a capítulo para completar sus páginas y llegar a un desenlace que le llene de satisfacción y mantenga en su memoria la historia que comparto contigo, amable lector.
Si has llegado hasta aquí, espero sinceramente que te apetezca volver. Nos vemos pronto.



